Miles de personas salieron este sábado 7 de noviembre a las calles de París para protestar contra el aumento del costo de vida y exigir mejores condiciones económicas. La movilización representa el cuarto fin de semana consecutivo de manifestaciones en Francia.
Las protestas también defienden los servicios públicos y reúnen a sindicatos y organizaciones estudiantiles. Sin embargo, la jornada muestra señales de menor participación y menos convocatorias que en los sábados anteriores.
El Gobierno francés estima que entre 130 mil y 170 mil personas participarán en las movilizaciones de todo el país. Para París calcula alrededor de 60 mil asistentes.
¿Dónde comenzaron las manifestaciones en París?
La marcha autorizada por las autoridades comenzó en la plaza de la República y tiene previsto terminar en la plaza de la Nación, en un recorrido de aproximadamente dos horas.
Durante la concentración se escucharon los acordes de la Orquesta del Nuevo Mundo y consignas como “El pueblo unido jamás será vencido”.
Por su parte, la coordinación de los llamados chalecos amarillos convocó una concentración independiente en la plaza de la Concordia, cerca del palacio del Elíseo y de la Asamblea Nacional.
La convocatoria permaneció bajo vigilancia policial desde las primeras horas. En Lyon, las autoridades prohibieron una manifestación prevista en el centro de la ciudad.
Francia despliega 70 mil policías y gendarmes
El Ministerio del Interior mantuvo un operativo de 70 mil policías y gendarmes en todo el territorio francés.
El despliegue busca prevenir nuevos episodios de violencia, saqueos y daños materiales, después de los incidentes registrados el pasado 17 de octubre.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las fuerzas de seguridad responderán con firmeza ante posibles actos vandálicos. También consideró que el nivel de riesgo se mantiene similar al de las jornadas anteriores.
En París y su área metropolitana, la Prefectura informó que había realizado 847 controles en estaciones ferroviarias hasta las 11:00 horas.
El Gobierno prepara reuniones con sindicatos y estudiantes
Las movilizaciones ocurren dos días después de otra jornada nacional convocada por los sindicatos y antes de una reunión prevista para el lunes 9 de noviembre.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, recibirá a representantes sindicales y empresariales para discutir sus demandas. En una carta enviada el viernes, aseguró que escucha las preocupaciones relacionadas con los salarios, el poder adquisitivo y la situación de las empresas.
También tiene previsto reunirse con representantes de estudiantes de secundaria y universitarios para abordar sus reivindicaciones.
Las protestas estudiantiles comenzaron hace seis semanas. En este contexto, los sindicatos de la enseñanza convocaron una nueva jornada de huelga para el martes 10 de noviembre.
Además, denunciaron presuntos actos de represión policial contra estudiantes durante las movilizaciones recientes y llamaron a intensificar las protestas.
Las protestas continúan mientras crece la presión social
La cuarta jornada consecutiva de movilizaciones mantiene el poder adquisitivo y los servicios públicos en el centro del debate francés.
Las reuniones del lunes serán una primera oportunidad para conocer si el Gobierno plantea respuestas concretas a las demandas de trabajadores y estudiantes.
Por ahora, las organizaciones sindicales mantienen sus convocatorias y preparan nuevas acciones para los próximos días.


