La hotelería en Bilbao anticipa una transformación tecnológica significativa hacia 2036, pero manteniendo el equilibrio con la atención personalizada. Esta visión surgió durante el Smart Travel News Roadshow Bilbao, celebrado en el auditorio del Spirit Hotel Gran Bilbao, donde expertos del sector debatieron sobre el futuro de la industria a una década vista.
Txema Oteo, representante de Destino Bilbao, y Raúl Amestoy, del Spirit Hotel Gran Bilbao, coincidieron en que la tecnología será fundamental pero no sustituirá la esencia del servicio hotelero. El evento, conducido por Juan Daniel Núñez, fundador y CEO de Smart Travel News, exploró cómo la ciudad que se transformó tras la crisis industrial de los años noventa podría evolucionar su sector turístico en la próxima década.
La tecnología como herramienta para mejorar la relación humana
Los participantes del debate anticipan que los hoteles se convertirán en empresas cada vez más tecnológicas, pero con un propósito claro: potenciar el contacto humano, no reemplazarlo. Según las perspectivas compartidas, la implementación tecnológica busca liberar tiempo del personal para dedicarlo a interacciones más significativas con los huéspedes.
Los hoteles van a ser empresas cada vez más tecnológicas
La realidad actual ya muestra indicios de esta transformación. Algunos hoteles con los que trabaja Amestoy registran tasas de check-in online entre 50% y 100%, mientras que la posibilidad de realizar check-in mediante tablet en el mismo lugar del hotel ya es una realidad operativa. Esta digitalización de procesos administrativos permite que el personal se enfoque en aspectos donde el factor humano resulta insustituible.
más tecnología para poder ofrecer una relación más humana
La visión compartida por los expertos es que la automatización de tareas rutinarias no busca eliminar empleos, sino redirigir el talento humano hacia funciones que aporten mayor valor experiencial a los huéspedes.
El factor humano como constante inamovible
A pesar de los avances tecnológicos previstos, los participantes del debate subrayaron que las necesidades humanas fundamentales permanecen inalterables. Oteo recordó que las personas continúan requiriendo lo mismo que hace 20 años, enfatizando la importancia del contacto físico y las interacciones sociales genuinas.
Las personas somos personas y seguimos necesitando lo mismo que hace 20 años
Esta perspectiva se refuerza con la observación sobre el regreso de los eventos corporativos presenciales. Durante la pandemia se anticipaba que estos eventos podrían perder relevancia de forma permanente, pero han regresado con fuerza, demostrando que la virtualización tiene límites cuando se trata de experiencias humanas.
Todavía somos personas y nos gusta tocarnos, saludarnos y contarnos unos chistes
Los participantes descartaron que los managers hayan desaparecido en la proyección hacia 2036, confirmando que el liderazgo humano seguirá siendo necesario en la operación hotelera del futuro.
Distribución hotelera y canales directos
El debate también abordó cómo podría evolucionar la distribución hotelera en los próximos diez años. Los participantes descartaron que Airbnb sea el canal de distribución favorito en 2036, señalando una tendencia creciente hacia el fortalecimiento de canales directos entre hoteles y clientes.
Hay una conciencia cada vez mayor en el sector hotelero de potenciar el canal directo
Esta orientación responde a la búsqueda de mayor control sobre la relación con el cliente y la reducción de dependencia de plataformas intermediarias. La conversación sugiere que la industria hotelera bilbaína trabaja en estrategias para fortalecer su relación directa con los viajeros, aunque reconociendo que las plataformas tecnológicas seguirán formando parte del ecosistema de distribución.
Lecciones de la transformación de Bilbao
Destino Bilbao cumple 25 años como institución gestora del turismo en la ciudad, aproximadamente cuatro años menos que el Museo Guggenheim Bilbao, que cuenta con cerca de 29 años. Ambas instituciones surgieron en el contexto de la reconversión industrial que vivió la ciudad durante los años noventa.
Destino Bilbao no es una asociación de propiedades de hoteles, es una asociación de trabajo
Esta definición subraya el modelo colaborativo que caracteriza al sector turístico bilbaíno, donde la coordinación entre actores resulta tan relevante como la infraestructura física. La experiencia de transformación urbana y económica de Bilbao durante las últimas décadas sirve como referencia para anticipar cómo la ciudad podría gestionar los cambios en su industria hotelera.
Los participantes también reflexionaron sobre la gestión del turismo, diferenciando entre el turismo como actividad y sus posibles efectos negativos.
El turismo no es problemático en absoluto; la masificación sí
Esta distinción plantea que el desafío para 2036 no será atraer visitantes, sino gestionar flujos turísticos de manera sostenible y equilibrada con la vida local.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de check-in online registran actualmente algunos hoteles en Bilbao?
Algunos hoteles con los que trabaja Raúl Amestoy del Spirit Hotel Gran Bilbao registran tasas de check-in online entre 50% y 100%, mostrando una adopción significativa de procesos digitales.
¿Los eventos corporativos presenciales seguirán siendo relevantes?
Sí. A pesar de que durante la pandemia se anticipaba su posible declive, los eventos corporativos presenciales han regresado con fuerza, confirmando la importancia del contacto humano directo en contextos profesionales.
¿Qué antigüedad tiene Destino Bilbao como institución turística?
Destino Bilbao cumple 25 años como asociación gestora del turismo en la ciudad, surgiendo en el contexto de transformación urbana posterior a la crisis industrial de los años noventa.
El debate celebrado en el auditorio del Spirit Hotel Gran Bilbao ofrece una perspectiva de dos actores relevantes del sector sobre cómo podría evolucionar la hotelería bilbaína en la próxima década. Las proyecciones presentadas coinciden en que la tecnología será una herramienta para potenciar, no sustituir, el elemento distintivo de la hospitalidad: la calidez humana en el servicio.

