El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) estimó 5,807 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre. Las personas mayores de 65 años concentraron el 97% de las muertes estimadas y agosto fue el mes con mayor mortalidad.

España registró 5,807 muertes atribuibles al calor durante el verano de 2026, la cifra más elevada de la última década, de acuerdo con los datos definitivos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Las estimaciones corresponden al periodo de aplicación del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura sobre la Salud, comprendido entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre.

Con este resultado, 2026 superó los registros de los dos veranos que hasta ahora habían concentrado más muertes atribuibles al calor desde el inicio de la serie histórica de MoMo, en 2015: 4,789 fallecimientos en 2022 y 3,832 en 2025.

Sin embargo, la cifra de este año todavía se encuentra por debajo de la estimación histórica de aproximadamente 13,000 muertes relacionadas con las altas temperaturas durante el verano de 2003. A raíz de aquel episodio, el Ministerio de Sanidad impulsó un plan de prevención para reducir los efectos del calor sobre la salud de la población.

Agosto fue el mes con más muertes por calor en España

El balance de 2026 superó en más de un 51% las muertes atribuibles al calor estimadas en 2025. La diferencia también fue considerable frente a 2024, cuando se calcularon 2,012 fallecimientos: el registro de este año fue un 188.61% superior.

La distribución mensual reportada por MoMo sitúa a agosto como el periodo con mayor número de muertes, seguido de julio.

Mes de 2026Muertes atribuibles al calor
Agosto2,162
Julio2,026
Junio938
Septiembre559
Mayo123

Las cifras reflejan que el impacto de las altas temperaturas se concentró principalmente en los meses centrales del verano, aunque también se registraron fallecimientos estimados en mayo y septiembre, fuera del periodo más intenso de la estación.

Personas mayores concentraron la mayoría de las muertes

Las personas de mayor edad fueron las más afectadas por el calor extremo. Según las estimaciones difundidas, el 97% de las defunciones atribuibles a las altas temperaturas correspondió a personas de 65 años o más, mientras que el 62% se registró entre quienes tenían más de 85 años.

La distribución por sexo también mostró diferencias: las mujeres concentraron 3,486 fallecimientos, equivalentes al 60% del total, frente a 2,321 muertes estimadas entre los hombres.

Estos datos muestran la especial vulnerabilidad de las personas mayores ante las temperaturas extremas y la importancia de reforzar las medidas de prevención y vigilancia durante los episodios de calor intenso.

El norte y noreste de España registraron las tasas más altas

El impacto de las altas temperaturas no fue uniforme en todo el territorio español. De acuerdo con los datos citados por el Instituto de Salud Carlos III, las tasas más elevadas de mortalidad atribuible al calor se observaron en el norte y el noreste de la península.

El equipo del Centro Nacional de Epidemiología que coordina MoMo situó estos resultados en un contexto climático excepcional. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirmó que el verano de 2026 fue el más cálido de la serie histórica española, que comienza en 1961, y que las temperaturas medias también superaron los registros de la reconstrucción climática disponible desde 1869.

Durante el verano se identificaron cuatro olas de calor, a las que se sumó otro episodio a principios de septiembre. La persistencia de las temperaturas elevadas prolongó las condiciones propias del verano más allá de los meses habituales de junio, julio y agosto.

A este escenario se añadieron la escasez de precipitaciones, una sequía persistente, grandes incendios forestales y una intensa ola de calor marina en el Mediterráneo occidental.

MoMo destaca la importancia de prevenir los efectos del calor extremo

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas permite estimar las defunciones atribuibles a las temperaturas y observar cómo varía su impacto según el periodo, la edad, el sexo y el territorio.

El Instituto de Salud Carlos III subrayó que estos resultados refuerzan la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica continua y fortalecer las medidas de prevención y adaptación frente al calor extremo.

El balance de 2026 vuelve a situar la mortalidad asociada a las altas temperaturas entre los principales desafíos de salud pública en España, especialmente por su impacto en las personas mayores y por la persistencia de episodios de calor intenso.

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