Las organizaciones estudiantiles de Francia convocaron nuevas jornadas de protestas y bloqueos para este martes 3 y jueves 5 de noviembre. Las movilizaciones buscan mantener la presión sobre el Gobierno, después de más de seis semanas de inconformidad por las condiciones educativas y el costo de vida.
La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) llamó a organizar una “jornada negra” este martes en las universidades. La convocatoria contempla asambleas generales y bloqueos de facultades.
Además, pidió una participación masiva en las manifestaciones del jueves, cuando los sindicatos franceses realizarán una jornada de movilización en defensa del poder adquisitivo y los servicios públicos.
La convocatoria estudiantil también cuenta con el respaldo de organizaciones de alumnos de secundaria, que anunciaron nuevas acciones en distintos centros educativos.
Los bloqueos fueron limitados durante el regreso a clases
El movimiento retomó sus actividades este lunes 2 de noviembre, después de dos semanas de vacaciones escolares de otoño.
La jornada comenzó con una presencia reducida de bloqueos. Según el Ministerio de Educación, a las 9:30 horas había 41 institutos afectados, alrededor del 1% de los centros de secundaria del país.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, calificó las interrupciones como “residuales” y defendió el derecho de los estudiantes a regresar a las aulas.
Sin embargo, la Unión Sindical de Institutos (USL) ofreció un balance distinto. La organización aseguró que más de 150 centros permanecían bloqueados al mediodía.
Geffray reconoció el derecho de los jóvenes a manifestarse, pero advirtió que impedir el acceso a las instalaciones afecta a quienes necesitan continuar sus estudios y prepararse para los exámenes.
El ministro sostuvo que los bloqueos no son ilegítimos como forma de protesta, pero sí ilegales cuando impiden que otros alumnos accedan a las clases.
¿Qué reclaman los estudiantes franceses?
Las protestas comenzaron en septiembre por las condiciones de los centros educativos, la falta de recursos y las dificultades para acceder a la educación superior.
Con el paso de las semanas, las demandas se ampliaron hacia el costo de vida, el poder adquisitivo y la calidad de los servicios públicos.
Uno de los principales puntos de conflicto es Parcoursup, la plataforma utilizada para gestionar el acceso a las universidades francesas. Las organizaciones estudiantiles cuestionan sus criterios de admisión y consideran que el sistema reproduce desigualdades.
También reclaman más inversión en infraestructura, mejores condiciones en las aulas y un aumento de las plazas disponibles en las universidades.
Entre sus exigencias figura una inversión adicional de 10 mil millones de euros en educación y la derogación de Parcoursup.
El Gobierno anuncia cambios, pero las organizaciones mantienen las protestas
El Ejecutivo francés anunció el 26 de octubre un paquete de medidas para responder a las demandas educativas.
Entre los compromisos se encuentra sustituir progresivamente Parcoursup antes de 2028, cancelar los recortes de puestos previstos en educación y crear 500 plazas adicionales para personal educativo.
También contempla limitar a 28 el número de alumnos por clase en el primer año de secundaria superior, invertir 4 mil millones de euros en la renovación de centros educativos y habilitar 15 mil plazas adicionales en la educación superior.
Aunque las organizaciones reconocieron algunos avances, consideran que las medidas no resuelven los problemas estructurales del sistema.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, manifestó su disposición a recibir nuevamente a representantes estudiantiles durante la próxima semana.
Por su parte, Geffray defendió los compromisos anunciados y señaló que el margen presupuestario del Gobierno limita la posibilidad de aplicar nuevas medidas de manera inmediata.
La movilización del jueves también tendrá respaldo sindical
La jornada del 5 de noviembre ampliará las protestas más allá del ámbito educativo. Los sindicatos franceses convocaron movilizaciones contra el encarecimiento de la vida y en defensa de los servicios públicos.
Las organizaciones estudiantiles y de secundaria anunciaron su participación en estas manifestaciones, con la intención de sumar sus demandas a las reivindicaciones laborales y sociales.
En paralelo, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, expresó su respaldo a los cuerpos policiales desplegados durante las protestas de las últimas semanas.
En una carta dirigida a las fuerzas de seguridad, agradeció su trabajo durante los operativos y defendió su actuación frente a las críticas por el manejo del orden público y las denuncias de violencia policial.
Las próximas jornadas permitirán observar si el movimiento estudiantil recupera la participación registrada antes de las vacaciones de otoño o si los anuncios del Gobierno reducen su capacidad de convocatoria.

