El ministro español de Transportes, Óscar Puente, descartó presentar su dimisión tras el accidente ferroviario que dejó al menos 69 muertos. El funcionario reconoció que la confianza de la sociedad en el sistema ferroviario se ha quebrado, pero aseguró que mantiene su confianza en la seguridad del servicio y que trabajará para recuperar la credibilidad pública.
Durante una rueda de prensa en Madrid, Puente afirmó que seguiría utilizando el tren y que permitiría que sus familiares también lo hicieran. Sostuvo que el accidente ocurrido el miércoles fue un suceso de carácter excepcional.
El ministro reconoció que las autoridades deben recuperar la confianza de los usuarios. Sin embargo, defendió su permanencia en el cargo y afirmó que considera tener la capacidad para encabezar ese proceso.
Sus declaraciones se producen mientras aumentan las exigencias de explicaciones y renuncia desde partidos de derecha, algunos sectores de izquierda y organizaciones sindicales.
Óscar Puente afirma que continuará en el cargo
El titular de Transportes aseguró que no contempla dimitir porque no corresponde a su carácter y porque el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tampoco se lo ha solicitado.
Puente consideró que el momento actual debe concentrarse en esclarecer las causas del choque ferroviario, ocurrido cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo, al sur de Madrid.
«Voy a seguir adelante, tratando de cumplir con mi deber, que es para lo que me han puesto aquí», declaró.
El funcionario añadió que su responsabilidad consiste en dar explicaciones, esclarecer los hechos y buscar mejoras para recuperar la confianza de la ciudadanía.
También cuestionó la utilidad de plantear su renuncia frente a las consecuencias humanas del accidente. Señaló que no sabe qué consuelo podría representar para las familias de las víctimas que dejara el cargo.
Investigación apunta a un posible fallo en el centro de control de ADIF
Sobre las causas del accidente, Puente explicó que los indicios disponibles apuntan a un posible fallo en el centro de control de mando de ADIF, organismo responsable de gestionar la infraestructura ferroviaria española.
Según el ministro, el centro operaba en circunstancias de normalidad al momento del siniestro y contaba con 16 controladores en la sala.
Puente rechazó que el servicio estuviera infradotado de personal. Argumentó que la plantilla ha aumentado durante los últimos años y que también se incorporaron mejoras tecnológicas.
No obstante, aseguró que no utilizará a ningún trabajador como escudo ni adelantará responsabilidades antes de que concluya la investigación.
El ministro también pidió distinguir entre la exigencia de responsabilidades y la búsqueda apresurada de culpables.
Sistema automático LZB registró 170 incidencias durante 2026
Durante la rueda de prensa, Puente también se refirió al sistema automático de seguridad ferroviaria LZB, que había presentado incidencias antes del accidente.
El funcionario informó que el sistema registró 170 incidencias durante 2026. Según su explicación, la cifra se encuentra dentro de los parámetros habituales en Europa y por debajo de la media registrada durante los dos años anteriores.
Las declaraciones forman parte de las explicaciones ofrecidas por el Gobierno español mientras avanzan las investigaciones sobre el accidente.
Por ahora, las autoridades deberán esclarecer qué provocó el choque, determinar si existieron fallos técnicos u operativos y establecer las responsabilidades correspondientes.

