Expertos de la Universidad Northeastern desarrollaron un algoritmo que mide y clasifica los partidos de la Copa del Mundo 2026 según su nivel de emoción. El sistema, denominado Clasificación de Entusiasmo, asigna a cada encuentro una calificación de 0 a 10 basándose en más de 3.400 puntos de datos.
El modelo evalúa cinco factores específicos con diferentes pesos porcentuales: lo que está en juego representa el 24% de la puntuación, las oportunidades el 20%, el factor dramático el 20%, el espectáculo el 24% y la recompensa constituye el 12% restante. Los investigadores reconocen que el modelo presenta limitaciones y no tiene en cuenta la ‘riqueza humana’.
Bélgica vs Senegal encabeza la clasificación con remontada histórica
El partido de dieciseisavos de final entre Bélgica y Senegal lidera la clasificación con una puntuación de 9,65 sobre 10. El encuentro tuvo un desarrollo dramático cuando Bélgica remontó un marcador adverso de 2-0 para ganar finalmente 3-2 en tiempo de prórroga.
Los investigadores explicaron que el sistema funciona considerando múltiples variables simultáneas.
Se trata de objetivos, ponderados según la tensión que liberan
El segundo lugar lo ocupa el enfrentamiento de dieciseisavos entre Noruega y Costa de Marfil, que alcanzó una puntuación de 9,49 sobre 10. En ese partido, Haaland marcó el gol decisivo en el minuto 86, cuando el marcador estaba empatado 1-1, dando la victoria a Noruega.
Los cinco factores que determinan la emoción según el algoritmo
El algoritmo de la Universidad Northeastern utiliza un sistema de ponderación específico para cada componente evaluado. El factor que más peso tiene es el espectáculo, junto con lo que está en juego, ambos representando el 24% de la puntuación total cada uno.
Las oportunidades y el factor dramático comparten el segundo nivel de importancia con el 20% cada uno. Finalmente, la recompensa es el componente con menor peso en la fórmula, constituyendo el 12% de la calificación final.
Los desarrolladores del proyecto señalaron el propósito académico de la investigación.
El proyecto es una forma de comprender mejor qué es lo que atrae a los espectadores a un partido
Otros partidos destacados en la clasificación de emoción
El tercer puesto lo obtuvo el encuentro de dieciseisavos entre Paraguay y Alemania, con una puntuación de 9,47 sobre 10. Este partido tuvo un desenlace particularmente dramático cuando Paraguay eliminó a Alemania en tanda de penaltis.
La clasificación continúa con Argentina vs Cabo Verde, que alcanzó 9,46 puntos, mientras que el partido de octavos de final entre Noruega y Brasil completó el top cinco con una calificación de 9,43 sobre 10.
Limitaciones del modelo reconocidas por los investigadores
Los expertos de la Universidad Northeastern han sido transparentes respecto a las restricciones de su sistema de clasificación. Aunque el algoritmo procesa más de 3.400 puntos de datos para generar sus evaluaciones, los investigadores admiten que el modelo no puede capturar todos los elementos que hacen emocionante un partido de fútbol.
El sistema se centra en variables cuantificables como marcadores, momentos de los goles, importancia del partido en el torneo y estadísticas de juego. Sin embargo, factores como las narrativas personales de los jugadores, el contexto histórico entre selecciones o las emociones particulares que cada aficionado experimenta quedan fuera del alcance del algoritmo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona el algoritmo de la Universidad Northeastern?
El sistema evalúa cinco factores con diferentes pesos: espectáculo (24%), lo que está en juego (24%), oportunidades (20%), factor dramático (20%) y recompensa (12%). Cada partido recibe una calificación de 0 a 10 basada en más de 3.400 puntos de datos.
¿Qué partido del Mundial 2026 tiene la calificación más alta?
Bélgica vs Senegal en dieciseisavos de final lidera con 9,65 sobre 10. Bélgica remontó un marcador de 2-0 para ganar 3-2 en prórroga.
¿El algoritmo considera todos los aspectos de la emoción en el fútbol?
No. Los investigadores reconocen que el modelo tiene limitaciones y no captura la ‘riqueza humana’ del deporte, centrándose únicamente en variables cuantificables.
El desarrollo de este algoritmo representa un ejercicio académico para comprender mediante datos estadísticos qué elementos generan mayor interés entre los espectadores de fútbol. Sin embargo, los propios creadores del modelo mantienen una postura prudente al reconocer que las mediciones cuantitativas no sustituyen la experiencia subjetiva y emocional que cada aficionado vive durante un partido del Mundial.

