Los inversores internacionales retoman con intensidad el carry trade, una de las operaciones financieras más peligrosas del mercado de divisas, que consiste en pedir dinero prestado en países con tipos de interés bajos e invertirlo en naciones donde se paga más, obteniendo la diferencia como ganancia. Esta estrategia ofrece actualmente una de sus mejores oportunidades desde el año 2000, según análisis de Goldman Sachs, gracias a amplias diferencias en los tipos de interés entre distintas economías.
El mercado de divisas negocia actualmente 9,6 billones de dólares al día, un volumen que representa un 28% más que en 2022. Sin embargo, esta estrategia que genera rentabilidades anuales de entre el 3% y el 4% presenta riesgos significativos que quedaron demostrados hace menos de dos años, cuando una fuerte revalorización del yen japonés provocó pérdidas masivas y un pánico global en los mercados financieros.
Cómo funciona el carry trade y por qué atrae a los inversores
El mecanismo del carry trade resulta aparentemente sencillo: los inversores toman préstamos en monedas de países donde los bancos centrales mantienen tasas de interés bajas, como Japón o Suiza, y colocan esos recursos en activos denominados en divisas de naciones con tipos más elevados. La diferencia entre lo que pagan por el préstamo y lo que reciben por la inversión constituye su ganancia.
Una cartera que compraba las cinco monedas del G10 con mayor rentabilidad y vendía las cinco que menos pagaban acumulaba algo más de un 4% durante las primeras semanas de 2026, según datos de Citi. El yen japonés y el franco suizo se mantienen como las monedas favoritas para pedir prestado, mientras que los inversores buscan colocar estos recursos en dólares estadounidenses, dólares australianos o libras esterlinas.
Goldman Sachs destaca actualmente apuestas específicas en: dólar estadounidense frente al canadiense, euro y libra frente al franco, y dólar australiano frente al neozelandés. La entidad financiera sostiene que las condiciones actuales del mercado, con movimientos de divisas relativamente contenidos y diferencias significativas en tipos de interés, crean un escenario favorable para esta estrategia.
El precedente de agosto de 2024 que alertó al mundo
La volatilidad inherente al carry trade quedó expuesta de manera dramática en agosto de 2024, cuando una decisión del Banco de Japón desencadenó una crisis en los mercados globales. En julio de 2024, la autoridad monetaria japonesa elevó su tipo de referencia hasta el 0,25%, rompiendo con su política de tipos ultra bajos que había durado décadas.
La consecuencia fue inmediata: el yen subió cerca de un 13% en apenas un mes, una revalorización abrupta que borró las ganancias acumuladas por los inversores en carry trade y provocó pérdidas significativas. El 5 de agosto de 2024, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó más del 12%, su mayor caída diaria desde 1987.
Este episodio ilustró perfectamente el riesgo central de la estrategia: una ganancia anual del 4% puede borrarse en pocos días cuando la moneda en la que se pidió prestado sube con fuerza. El yen acumuló un rebote superior al 11% desde los mínimos del mes anterior a agosto de 2024, generando pérdidas masivas para quienes habían apostado por la continuidad de su debilidad.
Las condiciones actuales del mercado y los riesgos persistentes
A pesar del episodio de agosto de 2024, los inversores vuelven a considerar atractivo el carry trade. La moneda japonesa continúa cerca de mínimos de cuatro décadas frente al dólar, lo que mantiene el incentivo para pedir prestado en yenes. Las diferencias en tipos de interés entre economías desarrolladas permanecen amplias, creando oportunidades de ganancia para quienes estén dispuestos a asumir el riesgo.
Sin embargo, la vulnerabilidad de esta estrategia permanece intacta. Cualquier movimiento inesperado en las políticas monetarias de los bancos centrales, especialmente del Banco de Japón, podría provocar nuevamente una revalorización abrupta del yen y desencadenar pérdidas. La velocidad con la que los movimientos cambiarios pueden eliminar meses de ganancias convierte al carry trade en una operación de alto riesgo.
Los analistas reconocen que si bien la rentabilidad anual aproximada de entre el 3% y el 4% resulta atractiva en un entorno de tipos de interés moderados, esta ganancia se encuentra constantemente amenazada por la volatilidad cambiaria. El mercado global de divisas, con su volumen diario de 9,6 billones de dólares, puede experimentar movimientos bruscos que afecten severamente las posiciones de carry trade.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el carry trade?
Es una estrategia de inversión que consiste en pedir dinero prestado en un país donde los tipos de interés son bajos y colocarlo en otro donde se paga más, obteniendo como ganancia la diferencia entre ambas tasas.
¿Qué pasó en agosto de 2024 con el carry trade?
El Banco de Japón elevó su tipo de referencia hasta el 0,25% en julio de 2024, provocando que el yen subiera cerca de un 13% en un mes. Esto causó pérdidas masivas y el Nikkei cayó más del 12% el 5 de agosto, su mayor caída diaria desde 1987.
¿Cuánto se puede ganar con el carry trade?
La estrategia genera una rentabilidad anual aproximada de entre el 3% y el 4%, según datos del mercado. Sin embargo, esta ganancia puede borrarse en pocos días si la moneda en la que se pidió prestado sube con fuerza.
El resurgimiento del carry trade en los mercados globales refleja la búsqueda constante de rentabilidad por parte de los inversores en un entorno de tipos de interés divergentes entre economías. No obstante, los acontecimientos de agosto de 2024 permanecen como un recordatorio reciente de los riesgos sistémicos que esta operación puede generar cuando las condiciones cambiarias se modifican abruptamente.

