La Diputación de Gipuzkoa ha implementado un sistema integral de seguridad vial basado en más de 800 cámaras, inteligencia artificial y comunicación directa entre infraestructura y vehículos en su red de carreteras. La iniciativa, que ya superó la fase de pruebas piloto, está siendo aplicada en autopistas como la AP-1, AP-8, AP-636, N-I y A-15, según detalló Silvia Pérez de la Diputación en una entrevista publicada el 23 de julio de 2026.
El despliegue tecnológico incluye la renovación integral de los cuatro túneles de la A-15, que contaban con más de 30 años de antigüedad, así como la participación en el proyecto europeo SCALE, que desarrolla alertas en tiempo real y convierte los vehículos en sensores móviles. La filosofía de carreteras inteligentes se está extendiendo a toda la red viaria de alta capacidad de la provincia vasca.
Renovación de túneles con sistemas avanzados de control y ventilación
Los túneles de la A-15 han sido sometidos a una renovación completa que va más allá de su estructura física. Los cuatro túneles cuentan ahora con nuevos sistemas de iluminación y paneles vitrificados que mejoran la visibilidad para los conductores. El cambio más significativo está en los sistemas de ventilación, diseñados para retener el humo en caso de incendio y evitar su propagación a otras zonas del túnel.
Cada túnel está equipado con cámaras y sensores conectados a un centro de control que monitorea las condiciones de tráfico en tiempo real. Esta infraestructura forma parte de un modelo más amplio donde la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para reducir riesgos y proteger a los usuarios de las vías.
Inteligencia artificial entrenada con datos históricos de accidentes
El sistema de inteligencia artificial implementado en la red vial de Gipuzkoa ha sido entrenado con datos históricos de accidentes, volumen de tráfico y variables meteorológicas. Esta información permite al sistema predecir situaciones de riesgo mediante el análisis de patrones que preceden a incidentes viales.
La tecnología analiza condiciones como la densidad del tráfico, las condiciones climáticas y los puntos donde históricamente se han registrado más accidentes. Con esta información, el sistema puede anticipar situaciones peligrosas y activar mecanismos de alerta antes de que ocurra un incidente.
El objetivo no es la tecnología en sí, sino lograr que las carreteras sean más seguras
Según explicó Silvia Pérez, el enfoque no está en la sofisticación tecnológica, sino en el impacto real que estas herramientas pueden tener en la seguridad de las personas que transitan por las carreteras de Gipuzkoa.
Proyecto SCALE: vehículos convertidos en sensores móviles
La participación de Gipuzkoa en el proyecto europeo SCALE representa uno de los avances más innovadores del sistema. Esta iniciativa desarrolla balizas de corto alcance que envían alertas directamente a vehículos conectados cuando detectan condiciones peligrosas en la vía.
El proyecto va más allá de la infraestructura fija. Los vehículos equipados con la tecnología adecuada actúan como sensores móviles que detectan la adherencia en curvas y otros parámetros de seguridad, enviando esta información al sistema central. Para conductores que no cuentan con vehículos conectados, se ha desarrollado una aplicación móvil segura que recibe y transmite las mismas alertas.
Los vehículos se van a convertir en sensores que nos alertarán de peligros en la vía
Este modelo colaborativo convierte a cada conductor en parte activa del sistema de seguridad, compartiendo información que puede prevenir accidentes a otros usuarios de la carretera.
Sistema de detección de circulación en sentido contrario
Uno de los desarrollos específicos implementados es un sistema de detección de circulación en sentido contrario en los enlaces de la N-I. Este mecanismo identifica inmediatamente cuando un vehículo ingresa en dirección incorrecta y activa alertas tanto para el conductor infractor como para los demás usuarios de la vía.
La tecnología utiliza las cámaras desplegadas en los puntos de acceso y salida, combinadas con algoritmos que analizan el flujo vehicular. Cuando se detecta una anomalía, el sistema puede activar paneles de mensaje variable y enviar alertas a través de las aplicaciones conectadas.
De las pruebas piloto a la aplicación diaria
El sistema ha completado su fase experimental y ahora opera como parte de la gestión cotidiana de las carreteras de Gipuzkoa. Las soluciones tecnológicas que inicialmente se probaron en tramos específicos se están aplicando ahora en el día a día de toda la red de alta capacidad.
Superada la fase de las pruebas piloto, estamos ya aplicando las soluciones en el día a día
El despliegue en las autopistas AP-1, AP-8, AP-636 y las carreteras N-I y A-15 representa la consolidación de un modelo que integra infraestructura física renovada, sistemas de monitoreo avanzados y tecnología de comunicación entre vehículos e infraestructura.
La tecnología no es un fin en sí mismo. Solo tiene sentido si logra un impacto real en la vida de las personas, haciendo que los desplazamientos sean más fiables, eficientes y seguros
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cámaras se han instalado en las carreteras de Gipuzkoa?
Se han desplegado más de 800 cámaras en la red viaria de Gipuzkoa, formando parte de un sistema integral de seguridad vial que incluye inteligencia artificial y comunicación con vehículos.
¿Qué túneles han sido renovados en Gipuzkoa?
Los cuatro túneles de la A-15, con más de 30 años de antigüedad, han sido renovados integralmente con nuevos sistemas de iluminación, paneles vitrificados, ventilación mejorada y tecnología de monitoreo conectada a un centro de control.
¿En qué carreteras de Gipuzkoa está operativo el sistema inteligente?
El sistema se está aplicando en las autopistas AP-1, AP-8, AP-636 y las carreteras N-I y A-15, como parte de la extensión de la filosofía de carreteras inteligentes a toda la red viaria de alta capacidad de la provincia.
La implementación en Gipuzkoa representa un modelo donde la innovación tecnológica se subordina al objetivo central de proteger vidas. Con la fase de pruebas superada y el sistema operativo, la provincia vasca ha dado un salto cualitativo en la gestión de su infraestructura vial, integrando cámaras, inteligencia artificial y comunicación vehicular en un sistema que prioriza la prevención sobre la reacción.

