Fernando Suárez, presidente del Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia (CPEIG), plantea una postura clara frente al debate sobre dispositivos digitales en el sistema educativo: en lugar de prohibir, es necesario educar en tecnología y capacitar a los estudiantes para comprender el entorno digital. La discusión cobra relevancia con la inminente vuelta a las aulas en Galicia, donde el uso de herramientas tecnológicas ha generado posiciones divididas entre educadores y familias.
Desde el CPEIG señalan que los menores conviven diariamente con redes sociales, algoritmos e inteligencia artificial, pero carecen de las competencias técnicas para entender cómo funcionan estas plataformas. Suárez subraya que modernizar el sistema formativo no implica eliminar por completo los libros físicos, sino integrar de manera progresiva la informática en el currículo educativo para fomentar el pensamiento crítico y la autonomía digital.
Usuarios de tecnología sin conocimiento técnico
El presidente del CPEIG advierte sobre una paradoja en la formación actual: los menores utilizan tecnología constantemente sin comprender sus principios básicos. Esta situación genera una dependencia pasiva de dispositivos y aplicaciones, sin capacidad para cuestionar su funcionamiento o identificar riesgos potenciales.
Los niños de hoy en día son usuarios de tecnología que no saben cómo funciona. Es como si los estuviéramos enseñando a leer, pero no supieran escribir.
Para Suárez, la solución no pasa por restringir el acceso a estas herramientas, sino por incorporar la informática y el pensamiento computacional como parte de la educación básica. El objetivo es que los estudiantes adquieran un contexto general sobre el funcionamiento de la tecnología, similar a como se enseñan disciplinas como la física o las matemáticas.
Al igual que formamos a nuestros niños y niñas en ámbitos como puede ser la física, tenemos que educarlos también en los principios de la tecnología, de la informática, del pensamiento computacional.
Formación docente y responsabilidad familiar
La propuesta del CPEIG reconoce que los docentes requieren formación continua y herramientas que refuercen su autoridad en el aula. Sin embargo, Suárez aclara que el profesorado no necesita conocer al detalle cada aplicación emergente, sino comprender los principios generales de la tecnología para guiar adecuadamente a sus alumnos.
Además, el presidente del colegio profesional señala que los padres tienen una responsabilidad activa en supervisar el uso tecnológico de sus hijos. La integración de la tecnología en las aulas debe ir acompañada de un compromiso familiar para establecer límites y orientar a los menores en su consumo digital.
Si privamos a nuestros hijos del uso de esta tecnología, los estamos privando de muchísimas herramientas que les aportan valor.
Riesgos emocionales de la inteligencia artificial
Más allá de los beneficios educativos, Suárez alerta sobre los riesgos emocionales que enfrentan los menores al interactuar con herramientas basadas en inteligencia artificial. Estas plataformas interactivas están siendo utilizadas por niños y adolescentes en situaciones de soledad, llegando a sustituir roles tradicionales de socialización.
El presidente del CPEIG señala que estas tecnologías están ocupando espacios que antes correspondían a amigos, parejas, consejeros o padres, generando una dependencia emocional que podría afectar el desarrollo social de los menores. Esta tendencia subraya la urgencia de educar no solo en el uso técnico, sino también en el impacto psicológico y social de las herramientas digitales.
muchas veces están sustituyendo roles tradicionales de un amigo, de una pareja, incluso de un consejero o de un padre.
Propuesta de integración progresiva
El CPEIG propone integrar la informática de manera progresiva en el currículo educativo gallego, adaptando los contenidos a cada nivel escolar. Esta integración busca equilibrar el uso de herramientas digitales con métodos tradicionales de enseñanza, evitando tanto la prohibición absoluta como la permisividad sin control.
La visión del colegio profesional apunta a formar ciudadanos digitales competentes, capaces de aprovechar las ventajas tecnológicas mientras desarrollan criterio propio para identificar riesgos y tomar decisiones informadas sobre su consumo digital. Esta formación incluiría comprender cómo operan los algoritmos, qué datos personales comparten las aplicaciones y cómo funciona la inteligencia artificial.
Preguntas frecuentes
¿Qué propone el Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia?
El CPEIG propone integrar la informática de manera progresiva en el currículo educativo para que los estudiantes comprendan cómo funciona la tecnología, en lugar de prohibir dispositivos digitales en las aulas.
¿Los docentes necesitan conocer todas las aplicaciones que usan los menores?
No. El presidente del CPEIG señala que el profesorado no necesita conocer al detalle cada aplicación emergente, pero sí requiere formación continua para entender los principios generales de la tecnología.
¿Qué riesgos emocionales identifica el CPEIG en el uso de inteligencia artificial?
El colegio profesional alerta que herramientas basadas en inteligencia artificial están sustituyendo roles tradicionales de amigos, parejas, consejeros o padres en menores que experimentan soledad, generando dependencia emocional.
La propuesta del CPEIG se enmarca en un debate más amplio sobre el papel de la tecnología en la educación gallega, con la vuelta a las aulas como escenario inmediato para implementar cambios en la formación digital de los estudiantes. La postura de Fernando Suárez busca equilibrar los beneficios educativos con la prevención de riesgos, situando la educación tecnológica como eje central frente a posturas prohibicionistas.

