La marca de vehículos eléctricos Polestar dejará de comercializar nuevos modelos en Estados Unidos a partir de 2027 tras no obtener la autorización especial requerida por el Departamento de Comercio estadounidense. La prohibición responde a una normativa que restringe el uso de software de origen chino en vehículos conectados a internet por motivos de seguridad nacional.
La medida afecta a Polestar, marca propiedad del grupo chino Geely, que reorientará su estrategia comercial hacia Europa, donde mantiene una posición más sólida. La empresa solo podrá vender el stock existente en territorio estadounidense antes de retirarse completamente del mercado.
La prohibición del gobierno estadounidense a software chino
El Departamento de Comercio impuso restricciones al uso de software chino en vehículos conectados a internet bajo la administración del presidente Donald Trump, argumentando razones de seguridad nacional. La normativa busca evitar posibles vulnerabilidades en la transmisión de datos desde vehículos que operan en suelo estadounidense.
Esta política forma parte de una estrategia más amplia de vetos implementada por la administración Trump contra tecnología de origen chino. Para continuar operaciones, las marcas afectadas debían solicitar y obtener una autorización especial que permitiera excepciones a la restricción general.
Polestar no logró obtener esta autorización especial, lo que resultó en su salida forzosa del mercado estadounidense. La decisión implica que la marca solo podrá liquidar su inventario actual sin posibilidad de introducir nuevos modelos al país norteamericano.
La paradoja con Volvo y la fabricación en Carolina del Sur
Un aspecto destacado de esta situación es que Volvo, marca que también pertenece al grupo Geely, sí consiguió la autorización especial del gobierno estadounidense a principios de 2026. Esta diferencia en el trato regulatorio entre dos marcas del mismo conglomerado empresarial genera interrogantes sobre los criterios específicos aplicados por las autoridades.
La situación resulta particularmente compleja porque el Polestar 3 se fabrica en una planta ubicada en Carolina del Sur, en territorio estadounidense. Esta instalación también produce el Volvo EX90, modelo que comparte plataforma e ingeniería con el Polestar 3 y que sí recibió el visto bueno del Ejecutivo estadounidense.
A pesar de la manufactura local, la restricción al software de origen chino presente en los sistemas del Polestar 3 fue suficiente para impedir su comercialización. El modelo Polestar 2 ya había desaparecido previamente del catálogo estadounidense debido a la imposición de aranceles.
El enfoque hacia el mercado europeo
Ante la imposibilidad de continuar operaciones en Estados Unidos, Polestar ha confirmado que concentrará sus esfuerzos comerciales en otras regiones geográficas. La compañía señaló que enfocará sus operaciones en:
mercados con una posición de marca sólida y donde lograr un crecimiento rentable
Esta declaración apunta directamente a Europa, donde la marca mantiene una presencia más consolidada y enfrenta un entorno regulatorio menos restrictivo respecto al uso de tecnología china en vehículos eléctricos. El mercado europeo representa una oportunidad de crecimiento para la firma en un contexto donde la electromovilidad cuenta con mayor apoyo gubernamental.
La retirada del mercado estadounidense marca un cambio estratégico significativo para Polestar, que deberá compensar la pérdida de uno de los mercados automotrices más grandes del mundo mediante la consolidación de su presencia en territorios donde no enfrenta barreras regulatorias similares.
Impacto de las políticas comerciales en la industria automotriz
La prohibición a Polestar forma parte de una tendencia más amplia de restricciones comerciales y tecnológicas impuestas por el gobierno estadounidense a productos y servicios de origen chino. La industria automotriz, particularmente el segmento de vehículos eléctricos, se ha convertido en uno de los sectores más afectados por estas políticas.
Las restricciones no solo afectan la comercialización de vehículos completos, sino también componentes específicos como sistemas de software, baterías y tecnología de conectividad. La justificación gubernamental se centra en prevenir posibles riesgos de seguridad nacional relacionados con la recopilación y transmisión de datos.
Para Polestar, la salida del mercado estadounidense representa el fin de sus ambiciones de expansión en territorio norteamericano, al menos bajo las condiciones regulatorias actuales. La marca deberá evaluar si las condiciones políticas y comerciales futuras permitirán un eventual retorno.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo dejará Polestar de vender autos en Estados Unidos?
Polestar dejará de vender nuevos modelos en Estados Unidos a partir de 2027. La marca solo podrá comercializar el stock existente hasta agotar inventario.
¿Por qué Volvo sí puede vender en Estados Unidos y Polestar no?
Volvo obtuvo una autorización especial del Departamento de Comercio estadounidense a principios de 2026, mientras que Polestar no recibió esta aprobación. Ambas marcas pertenecen al grupo Geely.
¿El Polestar 3 se fabrica en Estados Unidos?
Sí, el Polestar 3 se manufactura en una planta ubicada en Carolina del Sur. Sin embargo, la fabricación local no fue suficiente para evitar la prohibición debido al software de origen chino presente en sus sistemas.
La salida de Polestar del mercado estadounidense representa un cambio significativo en el panorama de vehículos eléctricos de lujo en ese país. La marca deberá fortalecer su presencia en Europa y otros mercados para compensar la pérdida de uno de los territorios más competitivos de la industria automotriz global.

