Reino Unido ha desarrollado una tecnología que busca convertir agua de mar en hidrógeno a bordo de embarcaciones para alimentar motores navales sin emisiones directas de CO2. El proyecto, impulsado por Brunel University of London y Genuine H2, opera un demostrador funcional desde marzo de 2026 y representa el primer sistema británico que integra producción, almacenamiento y uso del hidrógeno para propulsión marítima.
El sistema, denominado GH2DEM, utiliza electrolizadores para separar hidrógeno del agua salada sin necesidad de desalación previa y emplea una nanopelícula para almacenar el hidrógeno en forma sólida molecular a temperatura y presión ambiente. El proyecto recibe financiación de casi dos millones de euros del programa UK SHORE del Department for Transport y de Innovate UK, dentro de una línea de 40 millones de euros destinada a reducir emisiones del transporte marítimo.
Cómo funciona el sistema de conversión de agua marina en combustible
El proceso desarrollado por los investigadores británicos toma agua salada directamente del mar y la conduce a electrolizadores que separan el hidrógeno sin necesidad de tratamientos previos de desalación. Este hidrógeno se almacena posteriormente en forma sólida molecular utilizando una nanopelícula desarrollada específicamente para este propósito.
El profesor Xinyan Wang de Brunel University of London explicó el funcionamiento del sistema con una frase directa:
El agua se convertirá en energía
Según detalló, el proceso completo consiste en tomar agua de mar, dividirla con electricidad renovable para obtener hidrógeno, almacenarlo a bordo como sólido molecular y quemarlo en un motor en lugar de diésel, sin emisiones de CO2. El almacenamiento funciona a temperatura y presión ambiente sin depósitos presurizados ni sistemas criogénicos, lo que podría simplificar su implementación en diferentes tipos de embarcaciones.
Aplicaciones previstas para la industria marítima
El demostrador GH2DEM está especialmente pensado para grandes buques y busca demostrar su viabilidad en segmentos concretos de la industria naval. Los desarrolladores han identificado que el proceso podría utilizarse en ferris, pesqueros, remolcadores y barcos de servicio portuario, aunque aún está en fase de prueba.
El residuo principal del proceso es vapor, además de agua pura que podría ser reutilizable, lo que plantea un perfil ambiental distinto al de los combustibles fósiles tradicionales. El objetivo declarado es demostrar la viabilidad técnica para estos tipos de embarcaciones específicos, no reemplazar toda la flota marítima de inmediato.
Obstáculos pendientes y fase actual del proyecto
Aunque el demostrador funciona desde marzo de 2026, los desarrolladores reconocen que existen obstáculos pendientes antes de una posible implementación comercial. Entre estos desafíos se encuentran la eficiencia energética del sistema, la fiabilidad en viajes continuados, la corrosión marina que afecta a los componentes, la seguridad del almacenamiento de hidrógeno y la aprobación regulatoria necesaria para operar en aguas internacionales.
La tecnología se encuentra en fase de demostrador, lo que significa que busca probar su viabilidad técnica antes de escalar a aplicaciones comerciales. No existe un cronograma confirmado para pasar de esta fase a la implementación en buques comerciales, ni se han revelado especificaciones técnicas detalladas de los electrolizadores, la composición exacta de la nanopelícula, la capacidad de almacenamiento de hidrógeno o la autonomía estimada del sistema.
Financiación y respaldo institucional británico
El proyecto cuenta con el respaldo de instituciones británicas a través del programa UK SHORE, específicamente diseñado para reducir emisiones del transporte marítimo. La financiación de casi dos millones de euros para el proyecto GH2DEM forma parte de una línea más amplia de 40 millones de euros destinada a proyectos de descarbonización del sector naval.
Este apoyo institucional refleja el interés del gobierno británico en desarrollar alternativas a los combustibles fósiles para la industria marítima, que enfrenta presión creciente para reducir su huella de carbono. Sin embargo, el financiamiento se orienta a la fase de demostración y desarrollo, no a una implementación comercial inmediata.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo comenzó a funcionar el demostrador de esta tecnología?
El demostrador GH2DEM está en funcionamiento desde marzo de 2026, operando como el primer sistema británico que integra producción, almacenamiento y uso de hidrógeno para propulsión marítima.
¿Qué tipo de embarcaciones podrían usar este sistema?
El sistema está pensado para ferris, pesqueros, remolcadores y barcos de servicio portuario. Los desarrolladores buscan demostrar su viabilidad en estos segmentos específicos de la industria naval.
¿El sistema está listo para uso comercial?
No. La tecnología se encuentra en fase de demostrador y los desarrolladores reconocen obstáculos pendientes como eficiencia energética, fiabilidad en viajes continuados, corrosión marina, seguridad del almacenamiento y aprobación regulatoria antes de una posible implementación comercial.
El proyecto británico representa un esfuerzo por desarrollar alternativas de propulsión naval con menor impacto ambiental, aunque su efectividad comercial y escalabilidad deberán evaluarse conforme avancen las pruebas y se resuelvan los desafíos técnicos identificados. El demostrador continúa operando para recopilar datos sobre el rendimiento del sistema en condiciones reales.

