Han transcurrido seis meses desde la captura de Nicolás Maduro, ejecutada por Estados Unidos en una operación militar relámpago entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de enero de 2026. El expresidente venezolano y su esposa Cilia Flores permanecen encarcelados en Brooklyn mientras enfrentan cargos por narcoterrorismo, pero Venezuela no ha logrado estabilidad democrática ni recuperación económica.

La llamada ‘Operación Resolución Absoluta’ duró apenas media hora y fue ejecutada por la Delta Force con el despliegue de 150 aeronaves desde una veintena de bases terrestres y navales. Pese a que Estados Unidos controla ahora el petróleo venezolano y ha relajado sanciones, la población enfrenta una inflación del 90% y el país atraviesa una crisis humanitaria agravada por un terremoto que dejó 2.300 muertos.

La operación militar más audaz de Estados Unidos en Latinoamérica

La madrugada del 3 de enero de 2026, la Delta Force ejecutó una operación de precisión militar sin precedentes en suelo venezolano. El despliegue incluyó aviones F-22, F-35, F-18, aviones de alerta temprana E-2, bombarderos B-1, helicópteros MH-60L DAP y MH-47G que actuaron de forma coordinada para neutralizar las defensas del país sudamericano.

La guerra electrónica jugó un papel crucial al desactivar la capacidad de mando y control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Durante los 30 minutos que duró la operación, no hubo bajas de la Delta Force, pero en Venezuela murieron 32 militares y agentes de seguridad cubanos, 47 militares venezolanos y al menos 2 civiles. Maduro y Flores fueron capturados en Caracas y trasladados al buque USS Iwo Jima.

El proceso judicial contra Maduro en Nueva York

El 5 de enero de 2026, apenas dos días después de su captura, Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron procesados ante un tribunal federal de Manhattan. Ambos enfrentan cargos de narcoterrorismo, importación de cocaína y armas, y posesión de armas. Durante su primera comparecencia, Maduro pronunció una declaración que quedó registrada:

Soy el presidente de Venezuela, me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas

Seis meses después, ambos permanecen encarcelados en un centro de detención de Brooklyn. La próxima audiencia está programada para el 22 de julio. Paralelamente, familias de cinco jóvenes asesinados en Venezuela demandaron a Maduro por ordenar ejecuciones extrajudiciales. The New York Times reportó que hasta 1.300 personas fueron asesinadas de forma extrajudicial, muchas de ellas vinculadas a las FAES, una unidad policial disuelta en 2021.

La crisis económica se profundiza bajo el gobierno de Delcy Rodríguez

Tras la captura de Maduro, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada de Venezuela. Aunque la embajada de Estados Unidos en Caracas fue reabierta después de siete años de ruptura de relaciones diplomáticas, y las ventas de crudo entre ambos países alcanzaron mil millones de dólares un mes después de la operación, la situación económica del país no ha mejorado.

La moneda venezolana se ha depreciado un 45% en estos seis meses. La inflación alcanzó el 90% al cierre del primer cuatrimestre de 2026. El gobierno de Rodríguez fijó los ingresos de trabajadores activos en 240 dólares mensuales y de pensionistas en 70 dólares, mientras el gasto básico alimentario supera los 700 dólares al mes, creando una brecha insostenible para la mayoría de la población.

Promesas de amnistía truncadas y desastre natural

En un intento por distender la situación política, se aprobó la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Sin embargo, en abril de 2026, apenas meses después de su implementación, Delcy Rodríguez anunció el fin de la aplicación de esta ley, frustrando expectativas de reconciliación nacional y liberación de presos políticos.

La crisis se agravó el 24 de junio cuando un doble terremoto sacudió Venezuela. El desastre natural dejó un saldo de 2.300 muertos, sumando una tragedia humanitaria a la ya deteriorada situación económica y política del país. El gobierno ha enfrentado críticas por su capacidad de respuesta ante la emergencia.

El petróleo fluye pero Venezuela no se recupera

Pese a que Estados Unidos controla ahora el petróleo venezolano y las sanciones se han relajado significativamente, los beneficios económicos no han llegado a la población. Las ventas de crudo generaron ingresos de mil millones de dólares en el primer mes tras la operación, pero estos recursos no se han traducido en mejoras para los venezolanos.

La oposición venezolana, liderada por figuras como María Corina Machado y Edmundo González, mantiene expectativas de cambio democrático que aún no se concretan. El sistema político venezolano no ha experimentado transformaciones significativas hacia una mayor democratización, a pesar de la ausencia de Maduro del poder.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está Nicolás Maduro actualmente?

Nicolás Maduro permanece encarcelado en un centro de detención de Brooklyn, Nueva York, donde enfrenta cargos de narcoterrorismo, importación de cocaína y armas, y posesión de armas. Su próxima audiencia está programada para el 22 de julio de 2026.

¿Cuánto duró la operación de captura de Maduro?

La operación militar ejecutada por la Delta Force duró únicamente 30 minutos. Se desplegaron 150 aeronaves desde una veintena de bases terrestres y navales. No hubo bajas estadounidenses, pero murieron 32 militares y agentes de seguridad cubanos, 47 militares venezolanos y al menos 2 civiles.

¿Ha mejorado la economía venezolana después de la captura de Maduro?

No. A pesar de que las ventas de petróleo a Estados Unidos alcanzaron mil millones de dólares en el primer mes, la economía venezolana no ha mejorado. La inflación llegó al 90% al cierre del primer cuatrimestre de 2026, la moneda se depreció 45%, y el gasto básico alimentario supera los 700 dólares mientras los salarios se fijaron en 240 dólares para trabajadores activos.

A seis meses de la operación militar que cambió la historia reciente de Venezuela, el país enfrenta una realidad paradójica: Estados Unidos controla su principal recurso económico y ha normalizado relaciones diplomáticas, pero la población continúa sumida en una crisis profunda que combina inestabilidad política, colapso económico y la reciente tragedia del terremoto que cobró miles de vidas.

Compartir.
Exit mobile version